Se quema la “Primera Línea”

Por Margarita Araya

Vicepresidenta

Confedeprus

El fin de semana terminamos el análisis de datos de la encuesta que nos mostraría si nuestros/as profesionales están con Burnout. Los resultados fueron tajantes, nuestros/as profesionales están agotados emocionalmente. El Burnout se manifiesta y pone en riesgo al personal de salud. Mientras revisaba los datos imaginaba el sentir de tantos/as que están en esa primera línea y hoy recibí este relato que remueve el Alma y que es la mejor muestra de la vivencia en esa primera línea.

“Hoy me quebré…. Soy un profesional sanitario, con más de 10 años de experiencia de trabajo en urgencia hospitalaria de alta complejidad. He visto en muchas ocasiones (que ya no recuerdo cuantas) el sufrimiento y muerte de pacientes, las reacciones de sus familiares y amigos más cercanos. Muchas de esas muertes por las precarias condiciones de nuestro sistema sanitario… Condiciones que con el tiempo se hacen costumbre. Creí que con esta pandemia sería lo mismo que ya hace más de 10 años he vivido, creí que era fuerte, creí que no me afectaría , creí tantas cosas, estaba muy equivocado. Muchos veníamos advirtiendo lo que pasaría, lo comunicamos de forma formal e informal a nuestras jefaturas. No fuimos escuchados….. Es cierto que ningún sistema sanitario estaba preparado para esto, pero duele estar ahí y observar con impotencia y dolor como se mueren nuestros pacientes, como se nos fuerza a elegir, como se nos obliga a luchar sin insumos, sin equipos, sin personal. Rabia e impotencia da como las autoridades (en todos los niveles) mienten en forma descarada, negando los muertos, inventando que existe equipamiento e insumos Impotencia que una persona por tener más de 60 años se le condena a su suerte, podría ser mi padre o mi madre. Dolor al tener que mentirle a los pacientes y tratar de calmar su ansiedad con frases como “tranquilo, te vamos a cuidar”, “vas a estar bien”, “cuando despiertes estarás mejor”…. Solo mentiras, falacias, no tenemos con que ayudar. Tengo miedo… No sé si cuando voy a turno volveré a mi casa. Si me hospitalizan sé que no hay con que tratarme y sé también que una vez hospitalizado nunca más podré ver a mi familia y ellos a mí tampoco. Si muero por COVID19 me sacaran en una bolsa sellada desde el hospital. Hoy me quebré… al irme a mi casa después de un turno de 24 hrs. lloré en todo mi trayecto. Entre a mi hogar abrace a mi pareja y seguí llorando y ahora escribiendo estas líneas de forma desordenada y poco clara vuelvo a llorar. Estoy quebrado y tengo 3 días para recomponerme y volver a tratar de ayudar en lo que más pueda, de seguro volveré quebrarme. No sé cuánto aguantare….”

Esta es la realidad que viven los funcionarios de salud, aquellos que están en la primera línea de contención, los que reciben a quienes logran llegar al servicio de urgencia y no murieron en su casa, pero este valiente funcionario debe recomponerse para volver a servir otro día más, servir con las mismas precariedades de nuestro sistema de salud que exige al máximo a todos los trabajadores y siempre, siempre! Hacen su mejor esfuerzo por salvar vidas.

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